Aunque mi pasión es la pintura, sobre todo la pintura a la acuarela, la fotografía, casi siempre ha sido mi aliada. Diría más, ha sido la cómplice de muchas generaciones de pintores, desde tiempos inmemoriales y pienso que lo seguirá siendo, pues hasta ahora, no existe ningún otro método de captar una imagen más rápida y fielmente.
Como curiosidad tengo que decir que desde que compré mi primera cámara en el año 1978, una Yashica electro 35, he ido adquiriendo algunas más, tanto analógicas como digitales, la última de ellas en el año 2010, esta fue la Canon EOS 5D Mark II y todas las conservo en perfecto funcionamiento.
La palabra, «Fotografía» se deriva del griego foto (luz) y grafos (escritura). Por eso se dice que la fotografía es el arte de escribir o pintar con luz.
Ésta tiene sus orígenes en la llamada “cámara oscura”, descrita a finales de siglo X por D. Abu Ali ibn al-Hasan. Fue conocida en Occidente como Alhazen (965-1038). Pero fue ya en el renacimiento cuando D. Leonardo Da Vinci por primera vez, añadió una lente al orificio por donde entra la luz, con el fin de obtener imágenes más nítidas; no obstante, estas imágenes aun no podían ser fijadas en soporte alguno. No lo fue hasta 1826, cuando el ingeniero francés D. Joseph Nicéphore Niépce, utilizando una cámara hecha de madera fabricada por D. Charles y Jacques Vicent Louis Chevalier , realizó lo que podemos llamar la primera fotografía, para tal fin, Niépce utilizó una placa fotográfica de estaño pesado, recubierta con una mezcla líquida de betún de Judea y aceite de lavanda, que se endurece al exponerse a la luz, a este procedimiento se le llamó heliografía. Luego vinieron las investigaciones del pintor D. Louis Jacques Mandè Daguerre, quien, en el año 1835 utilizó para fijar las imágenes que tomaba, láminas de cobre plateadas y tratadas con vapores de Yodo, llamándose esta técnica daguerrotipo. Sin embargo, la fotografía no se hace popular hasta 1884, cuando el neoyorquino D. George Eastman saca a la venta la primera película en rollo sobre papel, y en 1888 la primera cámara de serie, cargada con película transparente. Luego tras numerosos fracasos y concienzudas pruebas y estudios, en 1907 tuvo su aparición, la fotografía en color.
Desde entonces las películas y las cámaras fueron avanzando, y a finales del siglo XX, concretamente en 1969 comienza la carrera digital. El avance es espectacular, tiene grandes ventajas, además de una gran capacidad de almacenaje. Resulta también transcendental que, las imágenes digitalizadas no se ven afectadas por los conocidos procesos de alteración de imágenes foto-químicas, causadas normalmente por condiciones no adecuadas de almacenamiento (humedad, temperatura, polvo…), sino que, la imagen se almacena algebraicamente, pues esta está formada por una serie de matrices numéricas de “ceros y unos” que se almacenan en una memoria informática y que definen las características de una fotografía.
Una vez esta imagen es interpretada (leída), los ordenadores la transforman en una imagen visible a través de la pantalla e imprimible también, a través de cualquier dispositivo de salida. De ahí, la gran ventaja del archivo digital, éste puede duplicarse y copiarse tantas veces como se quiera, sin que se pueda diferenciar una imagen de otra, es decir, infinitamente de la primera a la última son idénticas, genuinas.
Por todo cuanto antecede queda claro, que la fotografía desde los orígenes, comenzó a ser utilizada como un recurso al servicio de la pintura pues ésta servía al artista como documentación para ahorrarle tiempo y malos ratos, al fijar una imagen en décimas de segundo; se había convertido en el apunte de la memoria!, de ahí que, a lo largo de la historia hayan sido varios los que de alguna manera intervinieran en su desarrollo, como por ejemplo: Leonardo Da Vinci, , Claude Joseph Vernet, Louis Jacques Mandè Daguerre, Alberto Durero, etc., es más, en buena medida, algunos de los primeros fotógrafos eran pintores, dibujantes, bohemios que no habían llegado a sobresalir con sus trabajos, como es el caso de D. Felix Tournachon Nadar, el cual se convirtió en uno de los mejores fotógrafos de Francia.
Sin embargo, el tiempo fue pasando y la fotografía se fue profesionalizando, y desde hace mucho tiempo, ésta tiene, excepcionalmente, un valor en sí misma, en muchos terrenos, como puede ser, el de documentación histórica, científica, cultural, etc. pues se ha convertido por su calidad, en una valiosísima herramienta de análisis, conservación y divulgación de cualquier tipo de arte, así mismo es primordial en la ciencia, la medicina, la comunicación, etc., es decir, a lo largo de sus 180 años se ha ido incorporado y haciéndose imprescindible en cualquier saber.
Y así paso a paso y sin pausa, la fotografía se ha convertido en un instrumento casi imprescindible. Hoy en día, producto de los avances tecnológicos, disponemos de la microfotografía, que consiste en la obtención de imágenes muy pequeñas sobre microfilms, microfichas o diferentes materiales con fines de archivo y documentación.
De ahí el nacimiento desde hace algún tiempo, de la empresa ArtVisual Producciones que, con ánimo de perpetuar y difundir el Arte y el Patrimonio cultural, un puñado de entusiastas y emprendedores, fundó en Alcoy dicha empresa, habiendo sido galardonada como proyecto cultural.
El trabajo de sus profesionales de primer nivel, convierten con su quehacer de captación de microimagenes, ya sean estas de escultura, talla, pintura, documentación, orfebrería, música, tejidos, patrimonio arquitectónico, etc., en documentos de gran ayuda, bien para universidades, colegios, asociaciones culturales, museos, ayuntamientos, diputaciones etc., pues convierten sus microfotos al procesarlas y catalogarlas, en un lenguaje valiosísimo, añadiendo una memoria documental y seudocientífica, contrastada y verificada por expertos colaboradores es diferentes sectores, dinamizando y universalizando cuanto “toca”.
Jesús Lozano Saorin
http://artesaorin.blogspot.com.es/


